Alguien llama a la puerta.
Miro por la mirilla.
Soy yo. No sé si abrir.
*
Por puro amor al arte, esta tarde estoy trabajando de canguro del niño que fui yo. Ahora mismo, mientras come el bocadillo de foie-grass que acabo de prepararle tras leerle dos poemas -uno de Rosalía y otro de Bécquer-, estoy sentado a su lado, en el sofá de mi infancia, viendo un capítulo de Tom y Jerry.
*
Ser el médico
y el enfermo
del poema
es un don.